La historia que lo empezó todo

Una noche, hace más de 10 años, mi prima favorita por alguno extraña razón me pidió ayuda para escribir una historia que tenía que inventar para una clase. El único requisito es que la historia tuviera una especie de moraleja.

Me quedé en su casa una noche para poder ayudarla. Cuando llegué tenía media hoja escrita. Leí lo que había escrito y, no se de dónde agarré inspiración, pero borre practicamente todo lo que ella había escrito y empecé a crear.

Escribiendo esa historia me di cuenta de que de verdad lo estaba disfrutando todo; el proceso creativo, que me llegaran ideas de la nada, que todo fuera fluyendo desde mi mente a mi mano y de mi mano al papel y que mi mano no parara de rayar sobre él. Era increible, nunca había disfrutado tanto de algo. Esa noche me dí cuenta de que cuál era mi pasión. Y, cuando las personas me daban su aprobación con una sonrisa y un alago, me di cuenta de que también disfrutaba que las personas disfrutaran la historia.

Hoy la conseguí, revisando entre viejos mensajes intercambiados con mi prima, y se las dejo aquí para que la disfruten (por favor tengan en cuenta que tenía unos 12 o 13 años cuando la escribí):

Las carreras de Patricia

Todo era oscuro. Tenía miedo de no poder controlar tal magnitud de mostruo. Si tan solo tuviera unos años más para poder pelear contra él. Intente correr, pero era imposible. De repente mi mamá me despierta. Todo era un sueño como cualquier otro.

Me levanto de la cama, me dirijo al baño, me baño, me visto como cualquier día. Voy al colegio, llego tarde como siempre, saludo a quien juro va a ser mi amiga el resto de mi vida y al resto de las personas a las cuales no quiero conocer a fondo porque lo que conozco de ellos no tiene nada de bonito en mi vida.

Ese día como todos veo a Johnny, el chico más extraño del colegio, que es muy atractivo físicamente pero no quiero tratarlo por que sé que cuando lo conozca me daré cuenta que es como el resto de las personas que conozco. Sería una perdida de tiempo.

Llego a mi casa y saludo a mis padres, discutimos. No les paro mucho porque tengo que planear quién sera mi primer novio. No importa quien sea lo importante es que lo tenga.


La lluvia esta fuerte, el frío es horrible y el miedo que sale por mis poros es lo más fuerte que he sentido en mucho tiempo. Y de repente mi hermana prende la luz y me despierta. Otro de mis sueños.

Hoy es el día de mi graduación y estoy feliz, no tanto por graduarme sino por saber que estoy saliendo del colegio y ya me he besado con un niño, no recuerdo su nombre ni fue un buen beso pero lo importante es que me besé con alguien. Aun tengo a mi amiga, pero se que no va a ser por mucho tiempo. Ya pasaré a estudiar en otro lugar, sé que será mejor que estar en el colegio.


Hoy es mi tercera semana de clase como liceista. Sé que es temprano para decirlo pero no me siento cómoda, hay muchas personas y creo que no encajo con ninguna. ¡No puede ser, es Johnny!, estudia en el mismo liceo que yo. Que raro, ya el tiene amigos, debe conocer a alguien de antes. Ay, pero si no lo conocí en el cole no creo conocerlo ahora.

El mismo día en la tarde discuto con mi papá, creo que el está en el mundo solo para amargarme. Se supone que uno aprende de los padres, pero considero que lo que he aprendido de él no me deja nada bueno.


Hoy es un día como cualquier otro, solo que esta vez en el recreo Johnny se me acercó y trato de sacarme conversación:

– Hola, ¿Está ocupado este asiento?

Yo como estaba pensando quién podía ser mi primer novio dije:

– Si, mi amigo esta comprando el almuerzo.

– ¿Quién?, ¿crees que pueda sentarme mientras él lo compra?.

– No creo, allí viene. – Señalé a un chico que venía en nuestra dirección.

– Esta bien, como quieras.


Hoy mi amiga del colegio me llamó otra vez. Siempre me llama, no supera que ya no somos amigas, que ya hemos crecido, cambiado. La profe de historia esta dando una clase que ni entiendo. Solo quiero salir para aprovechar el tiempo de verdad.

De repente me despiertan. Esta vez no fue nadie de mi familia, fue Johnny para decirme que mi bolso se cayó por estar durmiendo en la camioneta. Obviamente le doy las gracias y no hablo más con él, sería una perdida de tiempo, pero confieso que esta igual de extraño y bello.


Voy bajando por las escaleras corriendo. Pelo un escalón. Siento que vuelo y en ese instante está Johnny, me atrapa. No es un sueño, es la realidad, para mi desgracia. La pena del año.

Me pregunta:

– ¿Estas bien?

– Si, claro. Me tengo que ir, estoy apurada. – Estaba camino a la cancha, a ver a un chico que conocí en Educación Física. Es muy simpático y puede ser mi prospecto perfecto para primer novio.

– Ok, pero aunque sea puedes decirme tu nombre.

Y corriendo dije:

– Lo siento, estoy apurada. – Sería una perdida de tiempo decirle mi nombre.

Llego a la cancha y veo a Daniel, tan bello como siempre, mucho mayor que yo pero he aprendido que debo relacionarme con personas mayores que yo para lograr mis objetivos principales. Sin pensarlo le sonreí. Él igual a mi. Me observa con sus grandes y lindos ojos, y me invita a ir a una fiesta (cabe destacar que va a ser la mejor del año)


Voy caminando por el pasillo con él. Por un lado me esta agarrando de la mano y por el otro me esta abrazando. No se por qué, pero me siento muy segura asi. De repente nos tenemos que separar, él tiene que ir a su clase y yo a la mia. Nos damos un beso muy largo y lindo. Cuando él abre su boca para despedirse de mí, escucho los gritos de mi papá, despertándome para ir al liceo. Otro de mis sueños, no se por qué pero esta vez soñé que era novia de Johnny.

Llego al liceo y empiezo a buscar a Daniel. Cuando lo veo me dice:

– Preciosa no te voy a poder ir a buscar a tu casa, mejor nos encontramos en la fiesta.

– Vale, esta bien, por mi no hay problema, si tu lo quieres así.

– Si, es mejor. Me tengo que ir, voy a clase.

– Ok, nos vemos luego.


Llegó el día de la fiesta. Por estar de apurada se me volteó un jugo de mora en el vestido y se me hizo algo tarde. Cuando llegué fue buscando a Daniel. Me agarran por el brazo, yo sonriente volteo y es Johnny, le digo:

– Ah, hola.

– Hola, estas muy linda.

– Disculpa, estoy ocupadada, estoy buscando a alguien.

– ¿A quién?, ¿te puedo ayudar?.

– No lo se, tal vez. Es un chico, se llama Daniel, es mucho mayor que tu y yo.

– Ah, tal vez lo estas buscando a él. – Lo señaló.

Él estaba muy acaramelado, besandose con otra chica. La rabia me salia por ls poros, me fui del lugar con el autoestima por el piso.


Salí de clases y al rato llegó Johnny:

– Lo siento por la demora.

Caminamos mucho, no dejaba de agarrarme de la mano. Me dijo que se tenía que ir, que tenía un compromiso, pero que no olvidara que el siempre está conmigo, que ese había sido uno de sus mejores dias. Yo le di una sonrisa muy grande y el me besó. Y me despiertan.

Esta vez fue el perro, con sus ladridos. Se montó en la cama y empezó a lamerme. Este sueño fue como la continuación del anterior. Lo raro de estos dos últimos sueños fue que estábamos ya bastante grandes y como en la universidad.

Al llegar al liceo vi a Daniel:

– Hola Patricia, ¿cómo estas?, ayer no te vi en la fiesta, ¿no fuiste?.

– Si fui, pero me parecio aburrida y me fui temprano.

– ¿Qué?, a mi me parecio que estuvo buenísima.

– Quizas porque somos muy diferentes, ¿no crees?. Me tengo que ir, tengo clases, adios.

Cuando salí de clase Daniel me estaba esperando, me dijo:

– Quería preguntarte, ¿por qué estas tan rara conmigo?.

– A lo mejor porque me habias dicho que te gustaba mucho, y cuando llegue a la fiesta te estabas besando con una chica, horrible por cierto.

– ¿De verdad?, ¿a qué hora fue eso?

– Como a las 10:00pm

– Mis amigos me dijeron que a esa hora ya estaba muy borracho, estaba buscandote pero no te conseguía, quizás por eso bese a esa chica. De verdad discúlpame si te hice sentir mal. ¡De verdad me gustas mucho!.

– Esta bien, te perdono.

– Gracias, sé que no es el momento, pero te quería pedir algo.

– ¿Qué me vas a pedir?.

– ¿Quieres ser mi novia?.

En un principio estaba molesta, pero me hablo muy dulcemente y recordé que mi plan era tener mi primer novio, no importaba como fuera, solo importaba que lo tuviera, asi que le dije si.


Unos meses después estaba comiendo con Daniel. Él estaba muy seco y le dije:

– Quiero ver la nueva película que salió, la de Will Smith, ¿quieres que vayamos mañana a verla?.

– ¿Y el sábado?.

– Cumple mi mamá y quiere que este con ella todo el día.

– ¿El domingo?.

– Tampoco puedo, le prometí a mi hermana llevarla a la natación.

– ¿Por qué simplemente no me dices que no quieres ir?, sería mejor.

– Porque no es asi, simplemente no puedo.

– ¿Por qué has estado tan seco conmigo ultimamente?. 

– No se por que lo dices, me parece que estas exagerando.

– ¿Exagerando?, me has estado rechazando desde que empezó el mes. Y sé que hay algo entre tú y la tal Ana.

– ¿Por qué me lo dices así?, ¿quieres que terminemos?.

– Quizas si, me parece. – Y me fui.

Terminé con él. Me sentía rara, tenia rabia pero a la vez estaba triste. A pesar de que había cumplido mi plan, ya tenia mi primer novio, pero creo que elegí al que no era.

Saliendo del restaurante, en el centro comercial, me encontré a mi amiga del colegio. Nos saludamos, me preguntó por qué estaba triste. Yo necesitaba hablar con alguien, necesitaba desahogarme así que le conté todo. Me dijo:

– Quizás te apuraste mucho, querías tener tu primer novio tan rapido que te equivocaste, quizas tenías a tu primer novio perfecto allí, frente a ti todo el tiempo pero por tus carreras no te distes cuenta.

En ese momento vi a Johnny y me di cuenta de que tal vez él era perfecto y siempre estuvo hay, pero no me di cuenta. Me despedi de ella y me diriji hacia Johnny y le dije:

– Hola, quería disculparme por todas las veces que fui odiosa y te traté mal.

– Esta bien, quizás te disculpe si me aceptas un helado. – Le sonreí y acepté.

Mientras nos comiamos el helado hablamos mucho. Al final intercambiamos MSN y números de teléfono. Durante mucho tiempo hablamos diariamente, me di cuenta de que era un niño muy simpático. Varios meses después nos hicimos novios. Pasaron los años y ya estabamos en la universidad. Todavía eramos novios, lo raro fue que un dia los dos sueños con Johnny se hicieron realidad. Resulta que Johnny era el indicado. No debí apurarme y hacerme novia de Daniel. Pero ahora estoy feliz y espero seguir asi por mucho tiempo.

Familiar

And when we kissed it felt weird, it felt familiar, like I had kissed him a million times before, like I had known his lips, needed them, my whole life, like I had known HIM my whole life. Maybe from another life, maybe from all the lives that I have lived.

Desconocidos

Ella siempre ponía en papel las historias que se inventaba en la cabeza, historias de terror, de amor, de suspenso y de todos los géneros que puedas imaginar. Las guardaba en una carpetica y siempre que viajaba a Londres – que era mucho, siempre amó la ciudad pero nunca se planteó vivir allí – los dejaba en su café favorito, en la misma mesa, en una esquina al final del café.

Él todos los días pasaba por el café, compraba un frappe latte con oreo y chequeaba la mesa a ver si encontraba alguna historia nueva.

Él nunca supo quién era la autora de esas maravillosas historias, y ella nunca supo que sus historias las recogía y leía siempre la misma persona, su fan número uno, su único fan.

Water after the desert

I tried a go at the door but he blocked the way. He cornered me and said:

– Anna, please! – He was really pleading, begging almost.

What was this? What else did he want from me?

– No! – I said, already in tears.

– Please! Just look at me, look at me in the eyes!

– I can’t! Can’t you see how much you hurt me? How broken I am? What else do you want from me?

– I don’t want your pain! – I could hear his voice breaking. – Your pain hurts me too, look at me! – He was definitely crying now. I looked up, into his eyes. I could already feel how he won. – I know I caused that pain and it hurts me possibly even more than it hurts you. Can’t you see it? – He was right. Now that I REALLY saw him I noticed I wasn’t the only one that had been crying for months. He looked even worse that I did, and I looked horrible. He closed his eyes, placed his forehead in mine and kept going. – I don’t want your pain. – Whispering now. –  I want to try and make you forget it. I want a second chance. I want to try and earn your trust again. I want to try and be your source of happiness once more. I want to make you love me again.

– Love you again? – I asked. He opened his eyes again but kept his forehead in place. – Why do you think it keeps hurting so much? I haven’t stopped loving you, I don’t think I can. That’s why it hurts. I’ll never stop loving you.

He kissed me then, a melancholic, hungry kiss, full with tears and nostalgy and desperation, like when you drink water after you’ve been lost in the desert for ages.

Un placer

No pude despegar mi atención de él desde que lo vi. Así no lo mirará directamente, estuve todo el viaje volteando hacia donde él estaba parado y cada vez que volteaba notaba que él no apartaba sus ojos de mi. Yo estaba intentando ser discreta, él había mandado la discreción a la mierda, y obviamente notó que cada vez que volteaba era por él. Poco a poco se fue formando una media sonrisa un poco arrogante en su rostro, y ya mi discreción era inexistente, no podía aguantar sonreír y sonrojarme. Por alguna razón encontraba esa media sonrisa arrogante extremadamente sexy.

Ya hubo un momento en el que simplemente reí y le pregunté:

– ¿Te vas a quedar ahí viéndome con esa sonrisa arrogante o vas a decir algo?

Él respondió mostrando sus dientes en una sonrisa completa y me dijo.

– ¿Estas apurada? ¿O hay alguien esperándote?

– Debería estar apurada, pero supongo que un café o un helado no me caerían mal.- Respondí, encogiendome de hombros.

Él se rió ante mi sugerencia.

– Por aquí hay una heladería con unas malteadas brutales. En la parada que viene nos bajamos.

– ¿Eso es una invitación o una orden?

– Creo que sea cual sea igual te bajarás conmigo, ¿me equivoco?

– Que modesto – Le dije, alzando una ceja. Al mismo tiempo el bus frenaba frente a la parada.

Nos bajamos y caminamos hacia la heladería, estaba a una cuadra de la parada. Los dos sonreíamos abiertamente.

– No puedo creer que estoy apunto de tomarme una malteada con un extraño, ni siquiera se tu nombre. No eres un asesino en serie ni nada por el estilo no?

– Jaja no. Tampoco te pedí que me acompañaras a mi casa pues, sólo es una malteada.

– Buen punto.

Caminamos un rato más en silencio, cuando llegamos a la heladería abrió la puerta para que pasara yo primero y, entrando detrás de mí, dijo:

– Andrés.

– Luna – le respondí, alzandole la mano protocolarmente. Él me dio la mano y me besó en la mejilla.

– Creo que está es la primera vez que digo esto con completa honestidad; es un completo placer para mí conocerte Luna.

My smile

At some point in our relationship, I noticed she had developed a new smile, my smile. I used to see it in her face every time she looked at me, when I made her laugh, when she woke up and saw me watching her, after every single kiss. That smile was reserved especially for me.

After we broke up I realized I missed her when I stopped seeing that smile, my smile. Even when we coincidentally ran into each other on the street, the market, etc. She never smiled at me like that again.

After we broke up I realized I had fucked up badly when I saw her once, with a guy, at the park, giving him my smile.