Paz

Entré a mi cuarto y cerré la puerta intentando alejarme de las voces. Al dar la vuelta vi a Jimmy. Por un momento me asustó pero, cuando me di cuenta de que era él, me tranquicé y fui a sentarme en la cama.

Los doctores dicen que Jimmy es un producto de mi imaginación, lo veo desde que tengo memoria. Es una creatura peluda como de metro y medio, con un torso super corto, piernas y brazos super largos, y un rostro alargado con fracciones desigüales; su boca está hacia el lado derecho de su cara, como si tuviera una media sonrisa perenne, su ojo izquierdo es mucho mas grande que el derecho, su oreja izquierda también es ligeramente más grande, y su pelo siempre cambia de color, los doctores dicen que el color de su pelo representa siempre mis sentimientos y humor. A veces no lo veo por días o hasta semanas, pero luego miro a un lado y allí esta de nuevo, saludandome con su sonrisa burlona. Cuando era niña lo veía mucho más seguido y me hablaba, me aconsejaba. Ahora solo lo veo, nunca me habla. Quisiera que las voces en mi cabeza fueran amables y juguetonas como lo era la de Jimmy, pero son todo lo contrario, las odio.

Mi doctor favorito era la doctora Paz. Ella lograba que las voces se fueran y me regalaba cuadernos para mis historias. Antes solo escribía en retazos de papel o servilleta que conseguía. A ella le gustaba que yo escribiera, por eso me los regalaba. Cuando me regaló el primero me dijo “Carga siempre un cuaderno contigo y escribelo todo, sobre tu día, sobre las voces que escuchas, sobre Jimmy y todo lo que ves. Escribelo todo, incluyendo las historias que siempre me dices que llegan a tu mente”. Tengo muchas ya, ella me prometió que me ayudaría a compartirlas con el mundo algún día.

Pero ya la doctora Paz no está, dicen que murió. Ya era una señora mayor, siempre la veía sentada “descansando”, hasta que ya no la vi más y ahora la extraño. Ojala pueda ayudarme a compartir mis historias desde el más allá, asi alguién más podría leerlas y me regalaría cuadernos para escribir aún más historias.

Jimmy se sienta a mi lado, y seca las lagrimas que corren por mis mejillas. Él también extraña a la doctora Paz, no me lo dice pero lo puedo sentir, lo puedo ver en sus ojos. Su cabello es de un azul intenso.

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Desconocidos

Ella siempre ponía en papel las historias que se inventaba en la cabeza, historias de terror, de amor, de suspenso y de todos los géneros que puedas imaginar. Las guardaba en una carpetica y siempre que viajaba a Londres – que era mucho, siempre amó la ciudad pero nunca se planteó vivir allí – los dejaba en su café favorito, en la misma mesa, en una esquina al final del café.

Él todos los días pasaba por el café, compraba un frappe latte con oreo y chequeaba la mesa a ver si encontraba alguna historia nueva.

Él nunca supo quién era la autora de esas maravillosas historias, y ella nunca supo que sus historias las recogía y leía siempre la misma persona, su fan número uno, su único fan.

Encierro

Me siento encrerrada, a veces simplemente quiero llorar y gritar hasta que se me acabe la voz, pero mi encierro hasta eso limita.

Silueta

Cada noche me sentaba junto a mi ventana, esperando que ella se asomara en la suya a fumar su cigarrillo nocturno cotidiano. Por la posición de nuestras ventanas nunca pude detallar su rostro, siempre veía solamente su silueta; la silueta mas hermosa que había visto en toda mi vida, con el cabello suelto, sus largos, suaves rulos moviendose contra el viento.

Cada noche esperaba con ansias ese cigarrillo nocturno, y cuando no se asomaba me rompía el corazon, me preguntaba qué estaría haciendo que no tenía tiempo ni para asomarse a fumar.

Por meses contemplé esa silueta, y me enamoré de ella, de aquella mujer perfecta a la que nunca conocí, cuyo rostro nunca ví, cuya oz nunca oí, solo una desconocida y perfecta silueta, perfecta para mí.

La imaginación de una mujer

No es por nada, pero a veces cuando conozco a alguien, en mi cabeza, me creo unas historias dignas de guión de película o novela, es extraño pero impresionante a la vez. Si si, a todas las mujeres nos pasa lo mismo, pero es que las historias que yo me imagino son tan intensas y detalladas. Y no es solo con los chicos lindos o posibles prospectos románticos, me pasa con toda clase de personas y me imagino todo tipo de relaciones; amorosas, amistosas, de trabajo, etc).

Lo que daria por una pluma mágica como la de Rita Skeeter en Harry Potter.